¿APOSTOLES EN LA IGLESIA HOY?
Para introducirnos a este tema es necesario primero revisar algunos mitos o prejuicios sobre el tema:
1 Si aún hubiera Apóstoles en la iglesia se seguiría escribiendo el nuevo testamento.
Una idea común es que solamente un Apóstol tiene autoridad para establecer doctrina y dejarla plasmada en la escritura, sin embargo de los 12 escogidos por Jesús solamente Mateo, Juan y Pedro escribieron en el nuevo testamento, Pablo llamado a ser Apóstol posteriormente, escribió la mayoría de las cartas del N.T. también escribió un médico, Lucas, un sobrino de Pedro, Marcos, dos hermanos de Jesús, Santiago (Jacobo) y Judas, y hasta la fecha existe un debate sobre el escritor de la carta a los Hebreos, que incluso Martin Lutero la atribuye a Apolos ya que era poderoso en la escritura.
Seguramente existieron otros escritos de Apóstoles y discípulos incluso Pablo menciona una carta a la iglesia de Laodisea, así que lo que ha quedado plasmado en el N.T. esta ahí por la provisión divina, por inspiración del Espíritu Santo, ya que la autoridad de la Biblia reside en Dios mismo, porque es su palabra.
2 Se tiende a comparar al ministerio apostólico con lo hecho por Pablo o Pedro, sin reflexionar que los demás apóstoles tuvieron ministerios diferentes uno de otro.
3 Se piensa que un Apóstol sería la máxima autoridad en la iglesia, sin comprender el ejemplo de la iglesia de Jerusalén, la cual como era la costumbre judía era dirigida por los ancianos, incluso quien era un pilar en la iglesia no era un Apóstol sino Jacobo hermano del Señor.
4 También muchos piensan que si el ministerio apostólico existe hoy tendríamos que reconocer a todos los que dicen ser Apóstoles, y dejan a un lado lo que dice la escritura, “has probado a los que se dicen ser Apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos” Ap 2:2
La palabra apóstol viene del griego apοstολοι que significa enviado, mensajero, y se aplica en el nuevo testamento a varias personas aparte de los 12 nombrados por Jesús, por otro lado nunca significa un título o rango, sino una función Por ejemplo, cuando Pablo escribió sus epístolas, a menudo empezó diciendo, “Pablo, apóstol” indicando que ser un apóstol era un don del ministerio o una función en el cuerpo de Cristo. Él no decía “El Apóstol Pablo” que hubiera indicado que su apostolado era un título.
Incluso Pablo en 2 de Corintios 8:23 denomina a Tito como apóstol que la Traducción Reina Valera traduce “mensajero”
(8:23) eιte→Sea υpeρ→por tιtου→Tito κοινωνος→partícipe eµος→mío
κaι→y eις→en/en un/en una/para/por/hacia dentro υµaς→a ustedes
sυνeργος→colaborador eιte→o adeλfοι→hermanos ηµων→nuestro/de
nosotros apοstολοι→apostoles/emisarios eκκληsιων→de
Iglesias/asambleas dοξa→gloria/esplendor χριstου→de Cristo/Ungido
(8:23) En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros(apóstoles) de las iglesias, y gloria de Cristo.
También Pablo menciona en Romanos 16:7 a Andrónico y Junias como apóstoles.
(16:7) aspasasθe→Saluden aνdρονικον→a Andrónico κaι→y ιουνιaν→a
Junias tους→a los sυγγeνeις→parientes µου→de mí κaι→y
sυνaιχµaλωtους→compañeros de cárcel µου→de mí οιtινeς→quienes
eιsιν→son/están siendo epιsηµοι→prominentes eν→en tοις→los
apοstολοις→apostoles/apostoles/emisarios οι→quienes κaι→también
pρο→antes eµου→de mí γeγονasιν→han llegado a ser eν→en
χριstω→Cristo/Ungido
(16:7) Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo.
¿Es Pablo el último Apóstol?
Quienes sostienen que Pablo fue el último Apóstol se basan en 1 Cor 15:8-9 ignorando un principio de la hermenéutica que establece que para la correcta interpretación de un texto debe considerarse el contexto, este es un claro ejemplo de sacar un texto del contexto y ponerlo de pretexto, basta analizar el capítulo 15 completo para comprender que Pablo está enseñando sobre la resurrección de Cristo y comienza a enumerar por orden a quienes se les apareció Jesús una vez que resucito, a Cefas, a los doce, después a quinientos hermanos a la vez, después a Jacobo (su hermano) después a todos (TODOS) los apóstoles, (si ya había mencionado a los 12 ¿por qué repite y enfatiza a todos los apóstoles?) y al último de todos me apareció a mí.
En ningún momento trata el tema de la vigencia del apostolado o ministerio alguno, el tema general es la resurrección de los muertos.
Siendo que los términos apóstol, profeta, evangelista, pastor y maestro no son títulos, ¿Cómo deben ser recibidos y reconocidos? Alguien que está en el ministerio quíntuple, será reconocido y recibido debido a su función y a su don ministerial.
Al recibirlos, también recibiremos el beneficio de su ministerio. Si fallamos en reconocer y recibir un don ministerial que Dios nos ha enviado, fracasaremos en crecer y madurar y en ser equipados para la obra del ministerio como era la intención de Dios.
Mateo 10:41 El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.
La base bíblica de la actividad de los cinco ministerios desde el libro de los Hechos hasta nuestros días la leemos en Efesios 4:11 al 16, que indica:
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”
La vigencia de los cinco ministerios, Efesios 4:13
Los cinco ministerios que el Señor Jesucristo ha establecido en la Iglesia son: Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.
Uno de los argumentos que durante siglos se ha enseñado en la Iglesia como doctrina, es que el último apóstol que vivió fue Pablo, y que luego de él, el ministerio apostólico dejó de existir; adicionalmente, se enseña que también han dejado de estar activos los profetas, de manera que hasta hoy solamente quedan vigentes los evangelistas, pastores y maestros.
Sin embargo, cuando vamos a la Biblia para obtener la respuesta del tiempo en que dejaron de estar activos los cinco ministerios, y especialmente el ministerio apostólico y profético, encontramos que no han caducado, sino que siguen vigentes, pues dice: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”
Veamos algunos puntos importantes:
a. Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios La palabra griega utilizada para traducir “hasta” es méjri μέχρι o mejrís μεχρίς; que significa hasta el punto de, por ejemplo, hasta cierto punto; se refiere especialmente al espacio de tiempo o lugar que los separa.
Esto muestra que el tiempo de vigencia de los cinco ministerios será concluido “hasta” que la Iglesia alcance la unidad de la fe y también la unidad del conocimiento del Hijo de Dios; cosas que aún no se han alcanzado. Basta este tema como ejemplo de que aún no hemos alcanzado la unidad del conocimiento del Hijo de Dios.
b. A un varón perfecto
La versión Reina Valera 1865, traduce esta frase “Al estado de un varón perfecto”.
Nuevamente vemos que hoy en día la cristiandad, y aún nosotros mismos, estamos en el proceso de perfección, pero no hemos alcanzado la estatura del varón perfecto.
c. A la medida de la estatura de la plenitud de Cristo
Si vemos nuevamente a nuestro alrededor, encontramos la realidad que, si ciertamente el Espíritu Santo nos está llevando a la imagen de Cristo (Ro. 8:29; 2 Co. 3:18), aún nos queda mucho por recorrer para alcanzar “la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”.
Los tres puntos anteriores son la evidencia bíblica que muestra aún están vigentes los cinco ministerios y, por lo tanto, el ministerio apostólico y profético.
El propósito de los cinco ministerios, Efesios 4:12, 14
En los textos de Efesios 4:12 y 14, encontramos por lo menos tres propósitos básicos de la actividad de los cinco ministerios en la Iglesia:
a. Perfeccionar a los santos para la obra del ministerio
b. Edificación del cuerpo de Cristo
c. Que no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina
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